El canarismo ante los alquileres y el mercado energético (2 de 2)
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Esta revolución verde que recorre el mundo puede y debe ir acompañada en Canarias de una reducción del precio de la luz y debe ser una prioridad absoluta para cualquier Gobierno de Canarias, sea cual sea su color. Debemos exigir al Estado conformar nuestro propio mercado energético, al fin y al cabo estamos aislados al no existir ninguna conexión eléctrica con el resto del Estado español. ¿Cómo pues, podemos estar sujetos a las subidas de precio de la luz cuando hace frío a más de 2000 kilómetros de las islas? No sube el precio cuando hay tormenta en Centroeuropa, entonces,  ¿qué necesidad tenemos de que suba cuando haya tormenta al sur de los Pirineos? Promover un nuevo mercado energético debe aprovechar a los emprendedores, agrupaciones y particulares que quieran tener pequeñas unidades energéticas en sus viviendas, que vayan a aumentar la producción de energía renovable y que ayudará a disminuir el coste de la electricidad. Esto sería una baza fortísima para nuestra economía, un hecho diferencial.

Pero para ello hay que tener claro que es el autogobierno que se centre en las islas, en vez de tener políticos suplicando a Madrid que se respete el REF o diversos convenios, el que ayudará a solucionar nuestros problemas. Ésta es la fuerza del canarismo, su concentración y trabajo centrado en las islas y sus realidades. Para que el Archipiélago pueda encontrar su lugar en el mundo, no puede seguir siendo un simple apéndice de la Unión Europea. No se trata de abandonar el proyecto común, sino de exigir la flexibilización, a través de la estructura existente, para conformar nuestro propio mercado. Se trata de fortalecernos para pasar de ser dependientes a contribuyentes al proyecto y esto se logrará a través de un mayor autogobierno. Esto se traducirá en una mejora ostensible de nuestra situación socioeconómica.

El primer paso para poder formar nuestro propio espacio económico es contar con una Ley de Residencia Canaria. No olvidemos que si el Gobierno de Canarias aprueba cualquier medida de equilibrio sin una Ley de Residencia, las medidas provocarán un efecto llamada por todo el continente de 450 millones de personas. A través de dicha ley podremos reequilibrar nuestra economía en función de las necesidades sociales reales de los canarios y canarias. Un ejemplo de una propuesta de ley podría ser la necesidad de residir en Canarias durante un mínimo (4 o 5 años) antes de tener derecho a comprar una vivienda, lo cual ayudaría a espantar a los especuladores extranjeros. Otra, legislar la creación de una energética pública canaria que regule la penetración de renovables sin afán recaudatorio, sino para reducir los costes de la luz, lo cual también vendrá acompañado del beneficio de una reducción del precio del agua potabilizado y un aumento nada despreciable de los márgenes de producción para la poca industria que tenemos. Dicho de otra manera, un mercado energético público ayudará a bajar el precio de la luz y aumentará nuestra eficiencia económica, ayudando a todas las capas poblacionales de las islas. Así, Islandia, país de 350.000 habitantes, pudo superar la crisis del 2008: a través de la industrialización impulsada por el bajísimo precio de la energía gracias a su amplia red de centrales térmicos que aprovechan el calor del subsuelo.

En el fondo lo que trata es de dejar de depender. El canarismo es un vehículo a través de la cual Canarias podrá avanzar hacia un futuro donde el control de nuestros recursos sea usado íntegramente para el avance de la sociedad canaria. Hemos sufrido siglos de abandono, donde hemos conformado una cultura singular nacida de nuestros problemas sociales y económicos. Siempre hemos estado en el asiento de atrás, dejando que otros nos guíen con intereses ajenos y diferentes a los nuestros. Es hora de tomar el control, lo pide el planeta, y sólo los canarios sabemos cómo cuidar de nuestra tierra y los problemas que tiene nuestra sociedad. Sabemos que estamos jugando en desigualdad, en nuestra propia tierra, contra aquellos que vienen en avión, no patera. Llevamos nuestros problemas socioeconómicos en el ADN. El canarismo es la manera en que juntos, todos, solucionemos estos problemas que nos han moldeado durante siglos.

* David Wilner es miembro de Canarismo y Democracia.